23/1/15

Y desperté .

¿Qué ha pasado? 
Me desperté en un lugar extraño.
Miro mi cuerpo sin entender nada, es como una pasa, sin fuerzas, tan desgastado como la ropa que heredaba de niño de algún primo mayor.
Intento recordar que ha pasado, solo recuerdo mis 20 años,luego todo es una oscura noche,un abismo sin fin.
Hay mucha gente a mi alrededor, todos me miran , cuchichean, sé que hablan de mí pero no sé porqué.
El lugar donde abrí los ojos y empecé a tener conciencia de los ruidos, de esa luz tenue que me permitía adecuar mis ojos sin lastimarlos, no es este.
Aquí estoy como en un escaparate, todas las paredes son de cristal y hay monitores que muestran gráficas y algunos emiten pitidos muy molestos, pero hay una música tranquilizadora muy suave , la escucho con atención,hace tanto que no oía algo tan bonito, solo recuerdo el silencio profundo.

No puedo hablar, estoy muy débil y me cuesta articular las palabras.

Quiero saber porqué me veo viejo, porqué me cuidan como si fuera muy frágil, ¿porqué no me hablan?
Me sonríen como a los idiotas, solo estoy débil, no estúpido.

Hoy una mujer ha venido a verme, es vieja pero tiene algo conocido, sus ojos , su sonrisa , su voz...

Intento recordar donde , de donde...

Y se hace la luz, es mi hermana pequeña, pero ¿pequeña? está vieja, como nuestra abuela. 

Ha venido a contarme que ha pasado, me pregunta si quiero saber, si me encuentro con fuerzas.
¡Claro que quiero!pero como aún me cuesta hablar inclino la cabeza asintiendo.
Se acerca, me acaricia con ternura infinita, me toma la mano con mucho cuidado.
Y me cuenta:
-cuando tenías 20 años, volvíamos de una fiesta, tu como siempre no bebías porque eras el responsable de conducir y llevarnos a casa.En el coche íbamos Pablo y Juan, nuestros primos y tu y yo.
Nosotros habíamos bebido pero no mucho , cantábamos y planeábamos que hacer el fin de semana siguiente, todos queríamos ir a la playa y terminar así las vacaciones. 
De repente todo fue un caos, nuestro coche empezó a dar vueltas y vueltas, otro automóvil nos había embestido a 120 km/h. 
El conductor era un chico borracho,que murió en el acto. 
Yo no perdí el conocimiento pero estábamos atrapados en un amasijo de hierros retorcidos y desgarrados.
Intenté pedir ayuda, pero no podía, mis brazos estaban quebrados,intenté gritar,pero casi no me salía la voz, me estaba invadiendo el pánico,intenté hablarles, saber si estaban bien.
Entonces oí a alguien que nos preguntaba si estábamos bien, que ya había pedido ayuda, que aguantáramos. 
Buscó en derredor por si teníamos un móvil, el mío había caído de mi bolsillo y lo tomó.
No sé si el llamaría a nuestros padres o la policía.
Pero nuestros padres y los de nuestros primos aparecieron en el lugar del accidente y nos pedían que nos quedásemos  tranquilos , que ellos estaban  ahí.
Nuestros primos y tu estaban inconscientes, como llevábamos el cinturón de seguridad puesto no salimos despedidos en las volteretas, pero Juan y tú que estaban en el lado que fue embestido, estaban peor, Juan murió dos días después. Pablo y yo nos salvamos, teníamos muchos traumatismos que fueron sanando entre operaciones y rehabilitación.
Tú quedaste inconsciente , en un coma profundo , eso fue lo que nos informaron los médicos, había que esperar.
Pasó el tiempo, sanaste tu cuerpo que tenía tantos traumas como los nuestros, pero no despertabas.
Papá y mamá, hasta el día que murieron te visitaron, nunca perdieron la esperanza.Yo tampoco te dejaría mientras viviera, siempre que veníamos te contábamos como iba nuestra vida.
Yo me casé con un hombre maravilloso, tengo dos hijos y cuatro nietos.Ellos me acompañaron muchas veces, aunque siempre les he hablado tanto de su tío que eres parte de sus vidas.
Hace tres días me llamaron y me dijeron que habías despertado.Yo quería venir en ese momento, pero no me dejaron hasta comprobar que te sentías bien.

Mis ojos estaban fijos en ella y podía sentir como las lágrimas se escurrían por mis mejillas.


-¿Cuánto tiempo?-No hacía falta decir más.

-49 años.

Quedé estupefacto, paralizado, hipnotizado mi mente no paraba de pensar y me di cuenta de que ... la vida me había pasado por encima, que ya no podría hacer ... tantas cosas y lloré, lloré sin consuelo, me sentí perdido en un cuerpo viejo y solo quería a alguien que me dijera que hacer en ese pedacito de vida que me quedaba por vivir.



8 comentarios:

  1. Ese momento crucial, donde se cruza la vida con la muerte y la gana a medias, cuando te guarda una broma pesada, ese momento duro, sólo te queda admitirlo y seguir. Así lo sentí yo cuando me dio el derrame cerebral, ahora lo asumo y sigo. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo creo que mientras hay vida dejarla pasar, ser espectador, es a veces algo que te sucede por un tiempo y luego sacas fuerzas y comienzas a vivir como se pueda y sacando lo mejor que nos dé.Un abrazo enorme Nel Morán

      Eliminar
  2. Hola Amelia, un relato emotivo, por una parte, para alguien en esas circunstancias debe ser casi traumático, pero también, saber que tiene aun vida para aprovecharla. Hay dos corrientes opuestas de emociones.
    Feliz noche.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La capacidad de sobreponerse del ser humano que creo que siempre triunfa, y seguro que después del shock se aprovecha la vida , sea el tiempo que sea.Un abrazo Alejandra.

      Eliminar
  3. UN relato muy emotivo ,como la vida misma ,gracias feliz semana Amelia R saludos cordiales

    ResponderEliminar
  4. Interesante historia, lo chocante que esto sería despertar para descubrir la mayoría de su vida ha pasado no puedo concebir en mi mente. Cuando llegues a viejo, al menos, uno tiene un tiempo de vida de recuerdos que pueden revisar ..
    Gracias por compartir esta historia Amelia

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cindy Groulx, es verdad,debe ser muy doloroso verse en esa situación. Gracias a vos por leer mis historias.

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger... ----fin addthis----