9/9/14

Caminar bajo la lluvia.

Calzo las zapatillas que ayer compré, me voy a la cocina y me sirvo una taza de café, 
la tomo con las dos manos, me reconforta sentir el calor que irradia. Me acerco a la ventana, llueve, suave, sin prisa, como acariciando las vida. Sonrío ante una idea 
que hace mucho ronda en mi cabeza, los días de lluvia la atraen siempre de mis recuerdos, pero soy adulta y se supone que no debo hacerlo. Hoy no hay nadie que 
me detenga, ni que me diga que estoy loca y necesito sentir las caricias suaves de 
las gotas de agua sobre mi cuerpo.
Dejo el café, cierro la puerta, no pienso regresar corriendo. Camino sin rumbo, la 
sonrisa en los labios, me siento libre de la carga de los años, voy pisando todos los charcos, saco la lengua para probar la lluvia, me voy calando hasta los huesos, mi 
mente divaga con el amor de mi vida, recreo su rostro mientras le beso, con la lista 
de deseos que voy haciendo, con las heridas , algunas nuevas otras muy viejas , las 
voy revisando buscando sanarlas como puedo, bailan y me abrigan todas las palabras bonitas y dulces que me dijeron.De pronto me río de chistes muy tontos y viejos, de situaciones de hace mil años que se representan perfectamente en mi cabeza.Y así empapada voy despegando las alas dormidas de mis sueños y con las zapatillas 
empapadas la niña feliz que dormía muy dentro me ha ayudado a reír y soñar 
aunque la vida duela.

Para el  concurso "ARMA UNA HISTORIA BASADA EN UNA IMAGEN".
 

12 comentarios:

  1. Me encantó la imagen que transmite la protagonista entregándose a recuerdos felices y como eso la revivifica. Abrazos.

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  2. Un relato bonito, dulce, lleno de reflexión donde el niño interno despierta entre recuerdos. Me gustó mucho, Amelia... Felicitaciones y suerte!

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  3. Muy bello, se despierta la niña que todas llevamos dentro.
    Un abrazo con mucho cariño Amelia.

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  4. Amelia, no se cómo, pero en todo lo que haces hay una dulzura y una ternura increíbles. Trasmite paz y serenidad tu escrito y conseguir trasladarse a la niñez con el sentimiento y no con el pensamiento no es fácil. Te felicito. ¡Suerte!

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  5. Que bello, he de reconocer que me dejo una sonrisa que crecio segun avanzaba el relato, encandila la ternura y revive el niño/a que cada uno llevamos dentro. Ni que decir que me ha encantado Amelia, saludos

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    Respuestas
    1. La inocencia de los niños y su dulzura es algo que no debemos perder nunca.Un abrazo Enrique .

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  6. Qué lindo!!
    Una mezcla entre cotidiano y dulce, con muy lindas imágenes.

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